Sobre el artista
Jiang Peishan es un joven artista talentoso que vive y trabaja en Xiamen. A pesar de su corta edad, tiene un CV impresionante con numerosas exposiciones y exposiciones en su país y en el extranjero. Sus pinturas se encuentran en colecciones privadas y públicas en China y en el extranjero.
Declaración de Jiang Peishan:
El loto: un reflejo de la paz interior
En el ajetreo y el bullicio de la vida, busqué un lugar sereno, un estanque de lotos tranquilo donde las flores y los brotes de loto se balancearan suavemente con la brisa y bailaran con el agua que fluye. Como un practicante relajado y sin obstáculos, el loto simboliza la pureza y la perfección. Ella crece silenciosamente, sin necesidad de reconocimiento, pero con una profunda sabiduría propia.
Mis pinturas son una exploración de este mundo microscópico del loto. Sirven como canal para transmitir una idea zen, una invitación a la reflexión y al descanso. Para el lienzo trato de capturar la armonía de ese momento: un momento en el que los pensamientos y las percepciones de la vida se unen y se expresan.
Con los colores busco lo trascendental; un mundo donde el espectador puede experimentar una sensación de puro Zen. Cada línea, cada tono y cada material que uso transmite emociones. Cuentan historias sobre el ciclo y la fugacidad de la vida, pero al mismo tiempo irradian indiferencia y calma.
El proceso creativo me aporta paz interior y claridad. Mi esperanza es que mis pinturas, además de su valor estético, inspiren a la gente a dejar de lado las obsesiones y apreciar cada momento. En un mundo en constante cambio, todos necesitamos un corazón tranquilo para abrazar los altibajos de la vida y encontrar la verdadera felicidad.
Aunque pequeño, el loto contiene un mundo infinitamente grande. Que todos seamos como el loto: libres de mente y relajados, sin importar lo que nos depare la vida.
El sabio maestro zen dijo: “Cuando la fruta esté madura, dará vueltas”.

















































